Estas sesiones son un momento no sólo de retratar a todos los integrantes de la familia, sino también una instancia para poder jugar, relajarse y disfrutar. Nos encontramos en algún parque o espacio verde, conversamos mientras encontramos el “rincón mágico” y luego comenzamos.
Siempre hay un balance entre la “foto para enmarcar”, que es la foto más posada, y las “fotos locas”, esas en que jugamos, saltamos, nos escondemos, esas que son más relajadas y que reflejan la esencia de cada persona.
Cada momento es único e irrepetible,
y por eso merece ser retratado y recordado.
Descubre tu estilo de sesión
Familiar en estudio
En un espacio cálido y acogedor para que se sientan todos cómodos. Lleno de luz natural.
Podrás elegir entre distintos estilos de ambientaciones ,el que se adapte a tu gusto.
Familiar en exteriores
Puede ser un parque o algún espacio en la naturaleza.
Por la tarde, un rato antes de la puesta de sol para aprovechar los colores del atardecer,
y esa luz dorada única.